- Los ciudadanos muestran su rechazo a la campaña anti fraude.
- Carris y Metro de Lisboa defienden los objetivos de la acción publicitaria.
- Las asociaciones de ciudadanos señalan al Gobierno, al que culpan delos problemas del transporte lisboeta.
Como anunciamos hace unos días, Carris y Metro de Lisboa han lanzado este mes una campaña publicitaria que pretende disuadir a los viajeros del uso fraudulento del servicio. Pues bien, ahora sabemos que los usuarios no están de acuerdo con ella, y la tachan de “absurda” y “provocadora”.
Rechazo generalizado a la campaña de Carris y metro de Lisboa
Desde que se lanzara la campaña contra el fraude de Carris y Metro de Lisboa, llenando el interior de vehículos y las estaciones con carteles, los ciudadanos se muestran en contra del mensaje de las empresas.
Piensan que es absurdo culpar al ciudadano del mal uso del transporte en época de crisis, cuando muchos de ellos se ven en la obligación de utilizar el transporte urbano sin pagar debido a su pésima situación económica. Algunas asociaciones incluso llaman al sabotaje como protesta.
Además, señalan que el arrendamiento de vehículos promovido por el gobierno luso es un lastre para las compañías, más que el fraude de los ciudadanos.
Otro de los aspectos criticados de la campaña es que se anime a los viajeros a denunciar a quien no pague, algo que tachan de poco solidario.
Las empresas se defienden
Carris y Metro de Lisboa mantienen que la campaña quiere reforzar el sentido de la responsabilidad y la buena ciudadanía, aspectos clave para la supervivencia del transporte público de Lisboa.
Los carteles expuestos rezan “La ausencia de validaciones puede salir cara: menos trayectos, menos vehículos, mayor tiempo de espera, degradación del servicio”.
Fuente: Público.pt